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Un Mundo lleno de Animalejos

Un Mundo lleno de Animalejos

Si, este gran planeta esta plagado de pequeños animalillos que transportan, sin saberlo, patógenos y virus que en el mejor de los casos nos pueden provocar fiebres, dolores musculares, etc… y es que realmente nunca somos conscientes de los peligros que nos rodean en nuestro día a día.

Los vectores son aquellos que conocemos como insectos, en los que se incluyen los molestos piojos, las garrapatas, etc… Aún recuerdo la primera vez que vi una garrapata, grande y gorda de toda la sangre que le había chupado al pobre perrito en cuestión, me pareció tan grotesca y oportunista que no pude evitar horrorizarme. Pero, si lo pensamos fríamente, todos estos vectores sólo cumplen con su particular ciclo de la vida, al igual que nosotros, necesitan alimentarse para sobrevivir y desarrollarse, la gran diferencia es que ellos se alimentan de la sangre de cualquier otro ser vivo, cual vampiro del siglo XIV… y que a veces, al estar infectados por algún virus o patógeno transmiten a sus víctimas estas enfermedades.

Bueno, con ello no quiero hacer una defensa de las razones que tienen los vectores para chuparnos la sangre e infectarnos con alguna enfermedad de esas malas, pero si quiero expresar que la culpa no es únicamente de los animalillos… Al igual que ellos transportan la enfermedad, ese virus o patógeno que transporta, también lo infecto a él en algún momento de su vida (aunque a él en sí no le produzca los mismos síntomas que a sus víctimas claro esta), y el vector en sí sólo sigue el ciclo de su vida.

Explico esto, porque antes de interesarme sobre estos temas, yo pensaba que los vectores eran unos animalillos malignos del todo que te picaban porque sí y te infectaban de enfermedades para dominar el mundo o algo así (cierto es que su forma de alimentarse ayuda a que tengamos esas creencias), pero cual defensora de lo absurdo, al profundizar sobre ello me di cuenta de que por esa regla de tres nosotros nos alimentamos de peces, vacas, aves, etc. y para poder completar nuestro ciclo de la vida también acabamos malignamente o por necesidad (como lo queráis mirar) con estos seres vivos.

Además, nosotros también podemos ser portadores de estos virus y patógenos sin ser conscientes de ello (porque algunos afortunados no sufrimos los síntomas aunque tengamos la enfermedad) e incluso podemos ser los que contagien al vector en sí cuando este se alimenta de nuestra sangre… Por ello, tendríamos que replantearnos el concepto que tenemos de estos animalillos malignos.

Cierto es que la Organización Mundial de la Salud establece mapas donde el peligro a contagiarnos de estos virus o patógenos es mucho más alto que otras regiones, pero el cambio climático (del cual el ser humano tiene bastante responsabilidad), la facilidad que tenemos actualmente de viajar a otros lugares e intercambiar productos, materias primas, etc y este afán por urbanizar todas las zonas que podamos, ha contribuido en gran medida a que los virus y patógenos viajen miles y miles de kilómetros hasta países donde nunca antes se había oído hablar de ellos y no sólo consiguen adaptarse a su “nuevo territorio” sino que comienzan su expansión del territorio contagiando todo aquello que pueden sin ton ni son.

Actualmente la Organización Mundial de la Salud calcula que al año más del 17% de todas las enfermedades infecciosas que se registran son transmitidas por vectores y además provocan más de 1 millón de defunciones. Por lo que estadísticamente se puede observar que estamos ante un problema serio, sobre todo en aquellas zonas donde los recursos necesarios para protegernos no están disponibles para toda la población.

Con estos datos, la protección se vuelve algo primordial, ya que aunque los animalillos vectores no pueden evitarlo, son un peligro para los seres humanos y animales que poblamos la tierra. Si, ya se que siempre pensamos que difícilmente nos puede pasar a nosotros, pero visto lo visto y tal como decía mi abuela, “más vale prevenir que curar” ante este panorama que se extiende a nivel mundial.

Por ello, Bitemosquito es un recurso que te ayuda a prevenir y a protegerte en tu día a día, porque el vivir fuera de las zonas consideradas de riesgo, hoy por hoy no nos da la seguridad de que no podamos contagiarnos ya que esos animalillos pueblan todo el planeta y nunca se sabe si el que se alimente de tu sangre viene con un amigo virus o patógeno en su interior!!

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